Querido Íñigo,
![]() |
| Íñigo Pérez |
Espacio para compartir inquietudes
Querido Íñigo,
![]() |
| Íñigo Pérez |
Me gustaría empezar esta entrada del blog con una pregunta aparentemente muy sencilla.
Dios me ama tal como soy, pero... ¿quiere decir esto que Dios me permite hacer todo lo que me apetezca?
A simple vista, uno podría sentirse tentado a responder que sí. Podríamos pensar: si Dios me ama, entonces seguro que Dios aprueba todo lo que siento, todo lo que deseo, todo lo que decido. Pero, si nos detenemos un momento y lo pensamos con calma, algo no termina de encajar.
Porque, si esto fuese verdadero para mí, también tendría que serlo para todos los demás.
On a bitter winter night, our protagonist, the brave and innocent hero Pedro Zarquillo, couldn’t sleep. Between cold sweats and old nightmares, he woke. Somber, he reached over and switched on the desk lamp.
As he sifted through the stacks of papers he kept for his studies and research, he suddenly found an old manuscript he didn’t recognize. Startled, he moved to the living room and lit the fireplace to examine this mysterious document he’d stumbled upon so unexpectedly among the rest. It was a letter from the twelfth century: